Home
Sentir que se puede

 Hace seis años que le diagnosticaron mal de Parkinson, se fue a Londres y trabajo en una panadería, hoy Marcelo Farias Hild es reconocido en ámbitos mundiales de alta exigencia profesional.

 

"Siempre fue mi sueño, pero no pensaba que lo iba a hacer realidad”.

Marcelo Farias Hild habla de componer canciones y escribir sus letras, arreglarlas para las voces de diferentes interpretes, editar un disco con ellas, presentarlo en diferentes países, armar una banda o varias. Seis años atrás, a los cuarenta, todo ello era apenas una vaga fantasía que le hacia un poco mas soportables las horas al frente de sus negocios en Argentina, una pequeña empresa constructora y una imprenta.

Hoy, la creación musical ocupa su vida y ya dio como fruto “To feel his love“ un CD con diez canciones que editó el año pasado en Inglaterra, donde reside desde el 2003.

 

 

“El 2002 fue un año difícil en la Argentina por la inestabilidad económica y la situación social. Empecé a notar que tenía alguna dificultad en los movimientos, cierta lentitud. Al Principio, las atribuía al estrés. Luego me hicieron varios estudios y finalmente me dieron un diagnóstico: tenía mal de Parkinson” cuenta Marcelo. En el Hospital Británico de Buenos Aires me dijeron que Londres estaba a la vanguardia en el tratamiento de esa enfermedad; decidió, entonces irse con su mujer, descendiente de ingleses, a la capital del Reino Unido. Mónica viajó seis meses antes y consiguió trabajo en un supermercado.

“Así fue que en septiembre de 2003, fui a Inglaterra, sin saber una palabra de inglés, y comencé a trabajar en la panadería del supermercado“, recuerda Marcelo. La familia alquiló una vivienda en West Ewell, un suburbio al sudeste de Londres y se vinculó a la Banstead Community Church, una iglesia evangélica independiente en el cercano pueblo de ese nombre.

De chico, Marcelo había aprendido a tocar a la guitarra y en la adolescencia se animó con la flauta dulce y la traversa, el síkus y la quena. Mas tarde, acompañó algunas veces con esos instrumentos al cantante tucumano Lucho Hoyos, su amigo. Llegó incluso a integrar un grupo de corta vida llamado “ Fusión “. En Banstead, se unió a los músicos del coro de la iglesia. En 2006, una operación de rodilla lo mantuvo quieto una temporada. Fue entonces que compuso su primera canción que luego se atrevió a grabarla con una de las cantantes de otra iglesia. Quedo tan bien, que le dijeron “ahora, vas a tener que hacer mas canciones para completar un CD“. Así nació “To feel his love”, un album heterogéneo en cuanto a los ritmos – van del rock al folk, del rap a una mezcla de bossa y boleros – pero parejo a la temática religiosa de sus letras en inglés, alguna de ellas inspiradas en pasajes de los Evangelios o de los Salmos. Sin embargo, Marcelo siente la necesidad de aclarar: “yo no diría que son canciones religiosas, sino testimoniales“. El proceso de grabación le llevó ocho meses. Las voces fueron grabadas en Inglaterra por Jodi Battley, Simeon Brook y Mathew Prummer mientras que el registro instrumental, a cargo de Aldo Tamashiro (bateria y percusión) y Marcelo Potenza ( guitarras, bajos y teclados ), se hizo en Buenos Aires. Todo se mezcló luego en un estudio londinense.

Además de Inglaterra, el CD fue presentado ya en Estados Unidos y Suiza (donde harán una versión en alemán de las canciones). El jueves 14 de agosto a las 21, los temas de “To feel his love” se darán a conocer en el teatro Alberdi de Tucumán, en un recital titulado “Sentir que se puede”, a beneficio de una Fundación que ayuda a los enfermos de Parkinson. Oscar Imhoff, ex cantante tucumano de rock y actual tenor operístico en Alemania, interpretará la canción que dio el título al disco. El barítono Emilio Raya, la mezzo soprano Natalia Olivera cantarán las mismas canciones, algunas de ellas traducidas al castellano. “Day off “ una banda que Marcelo organiza para cada presentación, estará formada en este caso por él mismo, Alfredo D’Alessio, Nehemías Becerra y Edgardo, Pablo y Lucas Cabral. La flautista Mariana Grau tendrá una participación especial, y la banda local de rock “Heaven“ actuarán de teloneros. Farias Hild cuenta las horas que faltan para que se cumpla uno de sus sueños mas queridos.

 

por Rubén Elsinger

Revista Ñ